Noticias

Prensa

Reportajes

Richie Silver (Rubén Rada), músico

La vuelta a las raíces

A fines de los años cincuenta, el rock negro de Chuck Berry y el rhythm and blues de grupos vocales como The Platters inundaban las estaciones de radio en todo el mundo. En Uruguay, un muchacho de 17 años, con talento y firme decisión, fue convocado para cantar como crooner por los Hot Blowers, una big band latina que tocaba canciones en tono de Dixieland.

Eran los carnavales y los salones de baile de Montevideo se colmaban de gente queriendo escuchar música y bailar. Ya para entonces, Rubén Rada había desarrollado una curiosa habilidad que consistía en imitar perfectamente la voz de varios de aquellos pioneros de la música popular internacional, como Nat King Cole.

Cantando en inglés por fonética y ganándose al público a fuerza de simpatía y una voz absolutamente personal, aquel frontman de la orquesta comenzó a llamarse Richie Silver, según la moda de ese momento, y conquistó inmediatamente a todas las plateas.

Bastantes años después, Richie Silver está sentado en su oficina, ataviado con un traje azul francia con vivos plateados y lentes blancos. Tiene un jopo prominente. Me hace acordar a James Brown... Se lo digo y le pregunto si le gustaría cantar con él...

Richie Silver: Me muero del susto, pero me encantaría. Amo a James Brown. Mucho de lo que tengo puesto y la onda que llevo, tiene que ver con él. Es un dios. Lo fui a ver al Conrad y se me caían las lágrimas. Inclusive, dentro de mi show, está el Lobo Nuñez como animador diciendo "Aquí llegó, ganador del Premio en tal lado. El famoso colibrí. Con ustedes... ¡¡Richiiie Siiiiiiilveeer!!". La idea es hacer un show dentro del show cantando temas de Nat King Cole, Ray Charles, Los Plateros, Barry White y James Brown. Quiero mostrar de dónde vengo y cuáles fueron los tipos que yo escuché.

BandasTributo: ¿Por qué volvió Richie Silver?

RS: Porque era la persona ideal para ponerse el traje y hacer este disco. La compañía me había pedido que hiciera un disco conceptual (que no sabía bien qué era, ya que mis discos son de fusión y no me preocupo si son de samba, jazz, rock o candombe). Entonces me calenté, me fui a mi casa a componer y a armar un disco. Lo traje a la compañía y me dijeron que era conceptual. Es un disco de rock y música negra, con baladas tipo Los Plateros. Flowers in the night es una canción tipo Barry White o Marvin Gaye. el Rock de la Calle lo hice como en los años 50’ y hay un twist que se llama La vida es un Tic Tac. Me dije: °el único tipo que lo puede hacer es Richie Silver°. Si yo, después de haber grabado Alegre Caballero, Quién va a cantar y toda esa onda, grabo un disco de rock, la prensa me va a liquidar. Lo llamé a Richie y le dije °Ponete el traje, como Batman, y salí vos°. Me vestí de Richie y dio resultado. A la gente le gustó el disco porque suena muy bien. Tengo que vender a Richie Silver... El dice que Rada le afanó todo y lo encerró todos estos años.

BT: ¿Richie está enojado con Rada?

RS: Si, está enojado porque nunca le dio oportunidad. Fue el primero que empezó a cantar profesionalmente, en el año 58, con los Hot Flowers. Cantaba Dixieland. Por eso, puse en el disco dos canciones de aquella época. Richie desapareció porque no sabía escribir Richie Silver. Una chica le pidió un autógrafo y no sabía escribirlo. Le puso cualquier cosa y ahí apareció Rada. Recién ahora tiene la posibilidad de volver. Me gusta la vuelta de Richie Silver porque es un crooner. Y los crooners cantan de todo. Si se da la oportunidad de un disco de jazz, me juntaría con una big band y cantaría temas de Sinatra, temas míos y atacaría por el lado del jazz. Y Rada seguirá haciendo candombe y música latinoamericana. Lo que va a hacer Richie es divertirse.

BT: El disco es un homenaje a los crooners...

RS: ¡Exacto! En este disco, trato de refrescarme a mí mismo cómo era el rock antes. Y me doy cuenta de que estamos muy lejos. Vino Van Halen, las lenguas afuera, las camisas rotas, el reggae, el ska, etc. Es como cuando vos te casás y te acordás de cómo eras de novio. Eras mucho más dulce, tu novia era mucho más dulce. El amor era lindo, más bonito, y después se transformó en una rutina mala porque empezaste a hacer todo al revés de lo que querías. Y eso es lo que pasa y me estaba pasando a mí. Me olvidé de que el rock era una música bailable, audaz en el sonido de las guitarras. No hablaba de política ni nada. Era un ritmo original, super divertido Lo que hice fue homenajearme como Richie Silver y volví ochenta casilleros para atrás para ver como era.

BT: ¿Y cómo ves la onda de los homenajes, los tributos, las bandas tributo?  

RS: No me gustan. Lo que se puede hacer es un tributo a Los Beatles porque ya no están. Lo hicieron los Shakers o, por ejemplo, los Danger Four porque hay mucho material. Pero... ¿un homenaje a Yes?...No me parece. Son cosas que inventan los bolicheros para meter gente en los boliches.

BT: ¿Irías a ver a una banda tributo de algún grupo que te guste?  

RS: No, ni en pedo. Si voy a un lugar y un tipo hace un tema de Los Beatles, me paro y aplaudo. ¿Pero que me lleven a ver un tributo a Deep Purple...? Me parece que no tiene ningún sentido. Que a un tipo le guste esa música porque es fanático está bien. ¿Pero que venda eso como un espectáculo? ¿Viste que a veces pasan videos de eso y la gente se mete? Son ganchos para meter gente en los boliches.

BT: ¿Lo ves como nostalgia?

RS: Lo veo como una avivada de los dueños de los boliches. Nada más que eso y no es otra cosa.

BT: ¿Vas a salir de gira?  

RS: Por ahora, lo que voy a hacer es tocar el 19 de agosto en el Conrad y después en Córdoba. Posiblemente para el 22 de setiembre haga un Gran Rex o un Opera. En Uruguay, tocaría el 7 de septiembre. Después de que el disco suene un poco, supongo que de noviembre para adelante, empezaré a girar con Richie Silver. También entiendo que es difícil que la gente se enganche con Richie tanto como con Rada. Lo que vamos a hacer es crear un show de Richie vs. Rada, con un afiche con dos caras. Empieza el concierto, Richie toca sus diez temas con su banda y, cuando termine y se vaya, se va a escuchar una discusión de fondo, entran los tambores, me cambio las pilchas y salgo de nuevo.

Así, con audacia, Richie Silver vuelve al ruedo con muchas expectativas. Una propuesta que retoma sus raíces ligadas al rock y a la música negra. En tiempos de música electrónica, cumbia y un rock vacío de propuestas novedosas, un sano y arriesgado flashback. El tiempo y el público le darán (o no) la razón.

Subir

Subir

Subir